lunes, 23 de diciembre de 2013

NAVIDAD

¡FELICES FIESTAS!




BONES FESTES!


jueves, 19 de diciembre de 2013

RELATO VERSUS NOVELA

A los consumidores y usuarios:

La diferencia entre relato y novela es la que media entre un canapé y una zarzuela...
entre el exquisito placer del instante que se goza de pie, copa en mano, 
y el de degustar sentado a la mesa, bocado a bocado, sabores y texturas diferentes aunados con el aroma de los elementos conjuntados, guisados a fuego lento.


La elección de consumir uno u otro depende — o debiera— de la necesidad del momento.

En cualquier caso, téngase en cuenta que el hombre necesita, imperiosamente, nutrirse.


Rosa María TORRENT PUIG

domingo, 8 de diciembre de 2013

HUMANISMO


Para quienes no crean en las meras casualidades -y también para los que sí- les diré que esta semana se han aunado, procedentes de distinto origen, dos hechos.

De un lado, Carme LAFAY, médico y escritora (o viceversa), publicó en su blog un post titulado “Sanidad y Socialdemocracia”; de otro, una cadena privada de TV emitió el “remake” italiano para la pequeña pantalla de “LA CIUDADELA”.

“LA CIUDADELA” trata de un médico, un hombre de origen modesto, hijo de un pueblo minero de Gales, que se enfrenta a todo tipo de problemas médicos y humanos; la historia pone también de relieve la corrupción del sistema sanitario.


Dejo aquí unos pocos datos fílmicos, tanto de la primera versión (para el cine) como de la segunda (para la pequeña pantalla).

“LA CIUDADELA” (The Citadel)
dirigida en 1938, por King VIDOR.


Cuatro nominaciones al Oscar, entre ellas, al mejor guión, del que fueron responsables Ian Dalrymple, Frank Wead y Elizabeth Gill;

Respecto a la primera versión de Vidor, dicen:

«“La ciudadela” es uno de los grandes logros del corpus fílmico de King Vidor (1894-1982), extraordinario cineasta hoy prácticamente olvidado cuyas preocupaciones de humanista siempre han conferido a sus filmes un alcance moral y filosófico mucho mayor del que desgraciadamente se ha querido ver en tanto que filmes. Efectivamente, el cine, por su convencional condición de mero entretenimiento, ha tenido que cargar con este prejuicio tan difundido cuando, llevado con el talento de un genio como Vidor, puede ser un medio de difusión de ideas y pensamiento  tan rico como la más eximia literatura»



“LA CIUDADELA” (La Cittadella)
dirigida en 2003, por Fabrizio COSTA. Guión de Salvatore Basile.












Y ahora, teniendo este blog mío vocación por asuntos de lectura y escritura, les tengo que remitir al origen de la historia, al autor de la misma: el escritor y médico escocés Archibald Joseph CRONIN



CRONIN escribió su novela “The Citadel” en 1937. No sólo esta novela suya sino otras adicionales (de entre las más de 18 que escribió) también se convirtieron en bestsellers y fueron llevadas al cine.

A quienes les apetezca, además, deleitarse con la obra de un escritor cuyas mayores habilidades son su poder de observación y la capacidad de descripción, se lo recomiendo. Les sugiero también un pequeño paseo por la biografía de A.J. CRONIN. Hallarán información en abundancia en Internet.

“LA CIUDADELA”, de A.J. CRONIN, en español-castellano, está disponible, editada por Planeta (2003). También en e-book.

Una hermosa novela de 480 páginas sobre médicos y el/los sistema/s sanitario/s que, a mi modo de ver, su interés en la actualidad está fuera de toda duda.


PS.
Les apunto una última coincidencia:
En su comentario, Carme LAFAY trae a colación un caso de tuberculosis ósea. En "La Ciudadela" del también médico-escritor A.J. CRONIN, un caso de tuberculosis pulmonar (enfermedad frecuente en la época de entreguerras europea) forma parte de la narración.


jueves, 14 de noviembre de 2013

INFO.s

El viernes pasado asistí a la presentación de un poemario erótico de la autora catalana Marta PÉREZ SIERRA.

La obra tiene tres singularidades a destacar:

  • Son poemas breves, acotados, al ceñirse a una cantidad máxima de caracteres (la propia de los sms);
  • Cada poema, escrito originariamente en catalán, está traducido al español-castellano y al inglés; y
  • Todos los poemas están acompañados de una ilustración, obras de distintos artistas, creadas cada una de ellas para un poema determinado. 

El título del poemario es: Sexe Mòbil Singular, SMS il.lustrat 




Para saber más, aquí dejo el enlace al web-site de Marta PÉREZ SIERRA. 



  

martes, 29 de octubre de 2013

RETALES DE TEXTO

«Como la primavera ya está entrada y los soles de este mes de mayo aprietan con pretensiones de verano, el escuálido banco de la esquina, junto a la casa de Ana, se ha vuelto a ocupar con los ancianos de siempre, que siempre son distintos y parecen los mismos, las mismas arrugas, los mismos ojos opacos y medrosos. Centro de Madrid, contaminación, ruidos, coches, alquitranes flotantes, polvo pegajoso y espeso. Allí están, sin embargo, en ese banco ridículo que se inclina sobre el asfalto, tomando un baño de sol urbano y ponzoñoso mientras la ciudad vibra a su alrededor con el ronquido de los autobuses. Allí permanecen horas y horas sin hablarse entre sí, contentos de sentirse juntos, satisfechos de haberse reencontrado, esperando que al día siguiente no falte nadie en esta cita sin palabras. Porque en la contemplación de los demás sacan las fuerzas necesarias para convencerse de que aún están viviendo. Estos ancianos del banco son viejecitos pulcros, con camisas bastas de cuellos deshilachados a fuerza de lavarse, en los que se adivina la mano hacendosa de una hija. Pero hay otros. Hay otras clases de viejos y de viejas. Están los solitarios, los beodos, los miserables, esos guiñapos que se acurrucan en las escaleras del metro, que se envuelven en papeles, que extienden una mano amoratada y verrugosa pidiendo quien sabe qué además de dinero, ancianos impresentables que la ciudad ignora, habituales de una esquina hasta que una madrugada particularmente helada y húmeda les hace desaparecer para siempre. Y hay otros aún, están también los viejos caros, que difícilmente se resignan. Visten buenos trajes y presiden consejos de administración hasta que el yerno les echa o el hijo les releva con más o menos diplomacia. Entonces se dedican a pasear por las aceras vecinas al Retiro apuntalados en un bastón de estilo, intentando mantener una dignidad ruinosa; suelen dibujar en sus rostros expresiones absortas para dar a entender que su tiempo sigue valiendo oro y que aún han de pensar en muchas cosas importantes, y cuando se cruzan con una quinceañera de apretadas carnes, vuelven la vista, los ojos lacrimosos —los viejos son propensos al llanto y otras humedades— y adquieren una expresión algo aniñada que en contraste con su rostro destruido semeja mueca monstruosa… …»

CRONICA DEL DESAMOR 

Rosa MONTERO

lunes, 14 de octubre de 2013

PALABRA DE ESCRITOR

"Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve de nada"

José Luis SAMPEDRO

domingo, 6 de octubre de 2013

NOTICIA


“Una verdad delicada”.

Es la nueva novela de John LE CARRÉ.
La trama arranca en 2008 en la más valiosa, querida e irrenunciable -para ellos- de las colonias británicas: Gibraltar.

Recién editada por Plaza y Janés y disponible en ambos formatos: papel y e-book.

«Le Carré, que es uno de los mejores escritores británicos del siglo XX, pese a quien pese, ha ido mutando sus convicciones, aquellas que permitían a sus personajes torcer las reglas en aras del bien común, la defensa de los valores occidentales y todas esas zarandajas vacías que no son sino relativismo moral camuflado, maloliente y peorpensante. Será por ir camino de los 84 años, será porque este mundo no es ya aquel en el que él eligió prestar batalla, Le Carré se ha convertido en un escritor menos sutil, menos preciso, pero mucho más contundente. Si el autor de «El Espía que surgió del frío» nos hablaba de pérdidas asumibles con una seguridad pasmosa durante sus primeras décadas como escritor, el cambio de siglo y el 11-S produjeron en su prosa un progresiva radicalización de las ideas; no ese buenismo guardiolesco y buenrollista que agitan los políticos frente a nuestras narices como muñecos de guiñol o señuelo de trilero, sino el rechazo del mal. Venga de donde venga, sea cual sea su autoría o su intención últimas, el mal es mal.» (Fragmento)

Para leer el artículo completo, ir al siguiente enlace:




sábado, 21 de septiembre de 2013

INTEGRIDAD

Recientemente, en una película escuché, de uno de los personajes, esta frase: “Un hombre con principios es un hombre sin oportunidades”.

Frase que me llevó a pensar acerca de la integridad del ser humano y, de ahí, la memoria me dirigió a la novela “El manantial” de Ayn RAND, cuyo tema es justamente éste.

Para quienes no lo sepan, Ayn RAND es el seudónimo que usó Alisa ZINOVIEVNA ROSENBAUM, judía nacida en San Petersburgo en 1905 y emigrada a Estados Unidos cuando tenía unos 20 años.

Quiero hacer cuestión aparte del pensamiento filosófico de Ayn RAND (Objetivismo) —difícil porque la autora lo destila en sus obras—, pero me circunscribiré al asunto que me ha llevado a “El manantial”: la persona fiel a sus convicciones, íntegra e independiente, y su relación con el establishment.

Aparte el protagonista, notables son los otros personajes de esta historia que ofrece arquetipos muy definidos. Una historia que es de plena actualidad si es que alguna vez dejó de estarlo.

La novela se terminó de escribir en 1943 y fue rechazada hasta por 12 editores. Publicada al fin, fue poquito a poco que logró difusión hasta convertirse en un “best seller”.

King VIDOR, en 1949, la llevó a la pantalla. El papel de protagonista corrió a cargo de un eficaz Gary COOPER. El guión fue escrito por la propia RAND que, al margen de su producción novelística, hacía años que confeccionaba guiones para la industria cinematográfica.



Propongo vivamente la lectura, o re-lectura, de “El manantial” y de algunas obras adicionales de Ayn RAND.


Sé que algunos pueden sospechar de esta recomendación... quienes me conocen saben de mi querencia por los escritores rusos, pero RAND, nacionalizada estadounidense, combatió con convicción todo cuanto de Rusia emanaba y había emanado. Confieso sin embargo que, a mi criterio, por los temas tratados en sus obras y la forma de hacerlo, no pudo desprenderse del todo de su alma rusa. Yo lo celebro (quizá por aquello que decíamos de mi debilidad, sí).


viernes, 13 de septiembre de 2013

PALABRA DE ESCRITOR

"Para escribir novela negra hay que ser retorcido"

Petros MÁRKARIS

Este verano, el escritor griego ha impartido un seminario en la sede santanderina de la UIMP.: "Cómo convertirse en escritor de novela negra en cinco pasos".

El padre del Comisario Jaritos ha relatado, en las últimas entregas, el lado más oscuro de la crisis griega. Dejo recordatorio aquí de los títulos:
"Con el agua al cuello" (2010); "Liquidación final" (2011); "Pan, educación, libertad" (2012). Editados en España por Tusquets en 2011, 2012 y 2013 respectivamente.
Márkaris está preparando un epílogo que dará carpetazo definitivo a esta serie literaria.

Para ampliar la información, haga clic sobre cada una de las fuentes que siguen. 

Fuentes:
Universidad Internacional Menéndez y Pelayo (UIMP). Santander.
El Diario Montañés. Santander.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

jueves, 1 de agosto de 2013

Jordi Torrent - Llunes roges

A este vídeo le cabe el honor de ser el primero publicado en este blog. Objetivo: presentar a un miembro de mi familia, a mi primo Jordi, y desear a todos, con su música, FELICES VACACIONES. 



PS: Nos reencontramos con temas literarios en septiembre. Hasta pronto.

sábado, 6 de julio de 2013

CINE DE NOVELAS Y NOVELAS DE CINE

Lo que puede dar de sí la primera hora de una tarde de viernes esperando la llamada del taller para saber por qué demonios se quedó sin frenos mi coche...

Para hacer tiempo, canal de cine. Película: “El juego del matrimonio”. En otros países de habla hispana se estrenó con el título de “Infieles”.

La película me gustó y no recordaba haberla visto publicitada, pero no era esto sino aspectos de la trama los que me han llevado, esta mañana, a buscar información que quizá respondiera a las preguntas que, mientras visionaba la cinta, me había hecho la tarde anterior.

Comencemos. El film, de 2007 y con el título original de “Married Life”, fue dirigido por Ira SACHS. Guión también de Sachs junto con Oren MOVERMAN y se trata de una adaptación de la novela “Five roundabouts to Heaven” (1953), del autor inglés John BINGHAM. 



En el web-site “blogdecine.com” leo una crítica al film que habla de película totalmente a contracorriente cuyo único reclamo es el reparto (entre otros: Pierce BROSNAN), que pertenece a otro tiempo, no sólo por estar ambientada en los años 40 sino porque su estilo también es de antaño y que se comprende su no-existencia en cartelera, pero que es buen cine.


Seguimos y vamos a la novela y al autor, John BINGHAM (1908-1988). Escribió 17 thrillers entre1952 y 1982. “Five roundabouts to Heaven” no es el único de sus libros que ha sido llevado a la pantalla, pero respecto a esta novela dice Karin REEVES en su blog lo siguiente: “This planned crime is the justification for the novel, but seems incidental to it. The book is really a study of the way people think and their motives for action or inaction”. Certera, REEVES.


La novela es accesible, como no, en AMAZON, y tiene otorgadas 4,5 de 5 estrellas. No está nada mal.


Aquí queda pues la invitación a leer esta novela de John BINGHAM.

Después, si quieren, comentamos acerca de la crítica del film de la que transcribo una frase: “El director nos lleva a una década en la que las relaciones amorosas y el pensamiento sobre el matrimonio eran bien distintas a las de hoy en día.
Permítanme añadir que esto suele suceder pero las motivaciones son atemporales, caso contrario no podríamos comprender sin un mínimo estudio previo las miles de historias no contemporáneas que se nos ofrecen .

domingo, 30 de junio de 2013

COMISARIO BRUNETTI








Cuando se cumplen 23 años desde "Muerte en la Fenice", Donna Leon nos ofrece "EL HUEVO DE ORO", una nueva historia protagonizada por el Comisario Brunetti.

Dice la escritora «Al descubrir que una persona cercana muy respetable para todos no era en absoluto como parecía, me vino la idea de esta novela». Fuente: Marta Robles, La Razón, 29.06.2013. 
  

martes, 25 de junio de 2013

PEDAZOS DE TEXTO

"Como todas las tardes, la barca-correo anunció su llegada al Palmar con varios toques de bocina.
El barquero, un hombrecillo enjuto, con una oreja amputada, iba de puerta en puerta recibiendo encargos para Valencia, y al llegar a los espacios abiertos en la única calle del pueblo, soplaba de nuevo en la bocina para avisar su presencia a las barracas desparramadas en el borde del canal. Una nube de chicuelos casi desnudos seguía al barquero con cierta admiración. Les infundía respeto el hombre que cruzaba la Albufera cuatro veces al día, llevándose a Valencia la mejor pesca del lago y trayendo de allá los mil objetos de una ciudad misteriosa y fantástica para aquellos chiquitines criados en una isla de cañas y barro.
De la taberna de Cañamel, que era el primer establecimiento del Palmar, salía un grupo de segadores con el saco al hombro en busca de la barca para regresar a sus tierras. Afluían las mujeres al canal, semejante a una calle de Venecia, con las márgenes cubiertas de barracas y viveros donde los pescadores guardaban las anguilas.
En el agua muerta, de una brillantez de estaño, permanecía inmóvil la barca-correo: un gran ataúd cargado de personas y paquetes, con la borda casi a flor de agua. La vela triangular, con remiendos oscuros, estaba rematada por un guiñapo incoloro que en otros tiempos había sido una bandera española y delataba el carácter oficial de la vieja embarcación.
Un hedor insoportable se esparcía en torno de la barca. Sus tablas se habían impregnado del tufo de los cestos de anguilas y de la suciedad de centenares de pasajeros: una mezcla nauseabunda de pieles gelatinosas, escamas de pez criado en el barro, pies sucios y ropas mugrientas, que con su roce habían acabado por pulir y abrillantar los asientos de la barca.
Los pasajeros, segadores en su mayoría, que venían del Perelló, último confín de la Albufera lindante con el mar, cantaban a gritos pidiendo al barquero que partiese cuanto antes. ¡Ya estaba llena la barca! ¡No cabía más gente…!
Así era; pero el hombrecillo, volviendo hacia ellos el informe muñón de su oreja cortada como para no oírles, esparcía lentamente por la barca las cestas y los sacos que las mujeres le entregaban desde la orilla. Cada uno de los objetos provocaba nuevas protestas; los pasajeros se estrechaban o cambiaban de sitio, y los del Palmar que entraban en la barca recibían con reflexiones evangélicas la rociada de injurias de los que ya estaban acomodados. ¡Un poco de paciencia! ¡Tanto sitio que encontrasen en el cielo…!
La embarcación se hundía al recibir tanta carga, sin que el barquero mostrase la menor inquietud, acostumbrado a travesías audaces. No quedaba en ella un asiento libre. Dos hombres se mantenían de pie en la borda, agarrados al mástil; otro se colocaba en la proa, como un mascarón de navío. Todavía el impasible barquero hizo sonar otra vez su bocina en medio de la general protesta… ¡Cristo! ¿Aún no tenía bastante el muy ladrón? ¿Iban a pasar allí toda la tarde bajo el sol de septiembre, que les hería de lado, achicharrándoles la espalda…?
De pronto se hizo el silencio, y la gente del correo vio aproximarse por la orilla del canal un hombre sostenido por dos mujeres, un espectro, blanco, tembloroso, con los ojos brillantes, envuelto en una manta de cama.
Las aguas parecían hervir con el calor de aquella tarde de verano; sudaban todos en la barca, haciendo esfuerzos por librarse del pegajoso contacto del vecino, y aquel hombre temblaba, chocando los dientes con un escalofrío lúgubre, como si el mundo hubiese caído para él en eterna noche.
Las mujeres que le sostenían protestaban con palabras gruesas al ver que los de la barca permanecían inmóviles. Debían dejarle un puesto: era un enfermo, un trabajador. Segando el arroz había atrapado las fiebres, las malditas tercianas de la Albufera, y marchaba a Ruzafa a curarse en casa de unos parientes… ¿No eran acaso cristianos? ¡Por caridad! ¡Un puesto!
Y el tembloroso fantasma de la fiebre repetía como un eco, con los sollozos del escalofrío:
- Per caritat! Per caritat..!
Entró a empujones, sin que la masa egoísta le abriera paso, y no encontrando sitio, se deslizó entre las piernas de los pasajeros, tendiéndose en el fondo, con el rostro pegado a las alpargatas sucias y los zapatos llenos de barro, en un ambiente nauseabundo.
La gente parecía acostumbrada a estas escenas.
Aquella embarcación servía para todo; era el vehículo de la comida, del hospital y del cementerio."

"Cañas y barro"

Vicente BLASCO IBÁÑEZ

lunes, 17 de junio de 2013

PALABRA DE ESCRITOR



"Escribir una novela es como construir una casa con la nariz pegada al muro de ladrillos. Siempre se desea poder retroceder y observarla desde la distancia."

Edward BLISHEN

sábado, 15 de junio de 2013

RETALES DE TEXTOS


"... y su pecho jadeaba porque había hablado con voz potente. Las trompetas resonaron y los soldados golpearon sus escudos con lanzas y el suelo con los pies y la muchedumbre comenzó a lanzar gritos que se convirtieron en clamores de alegría. Horemheb sonrió y volvió a subir a su carro. Los soldados le abrieron paso por entre la muchedumbre que lo aclamaba. Entonces comprendí que la mayor alegría del pueblo era poder gritar todos a la vez, sin que importara nada lo que se grita ni porqué se grita, pero al gritar con los demás uno se siente fuerte y está convencido de la justicia de la causa por la cual grita. Horemheb estaba muy satisfecho y levantaba los brazos para saludar al pueblo. (... ...) Recomenzó a hablar de su discurso delante del pueblo y yo le dije que prefería el que pronunció en Jerusalén delante de sus tropas, y dijo: -No es lo mismo hablar a los soldados que al pueblo. Mi discurso delante del templo de Sekhmet estaba destinado también a la posteridad porque, seguramente, lo grabarán en piedra. Y en este caso conviene elegir las palabras y lanzar frases que despabilen la cabeza al pueblo y lo impresionen. Puesto que no entiendes una palabra, te diré que mi discurso se limitaba a reproducir las frases que se han dicho siempre al principio de todo conflicto. Para empezar he declarado que la guerra contra los hititas era meramente defensiva y he excitado al pueblo a rechazar al invasor que asola Egipto. En general, todo está de acuerdo con la verdad, pero no he ocultado que me proponía al mismo tiempo reconquistar Siria. En segundo lugar, he declarado que los que me siguiesen voluntariamente no tendrían de qué arrepentirse, mientras que los que viniesen obligados tendrían una triste suerte. Tercero, he afirmado que era una guerra santa y he invocado la ayuda de todos los dioses. En realidad no creo que los dioses de Egipto sean más poderosos que los de los hititas, ni que un país sea más sagrado que otro, pero he leído en todas las proclamas de los grandes faraones de la Antigüedad que es bueno invocar el auxilio de los dioses, y un buen capitán no omite esta formalidad. Al pueblo le gusta y está contento, como has podido ver. Por otra parte, había mezclado hombres míos entre la muchedumbre a fin de dar la señal de las aclamaciones, porque más vale ser prudente. Te habrás fijado en que no he dicho nada de las dificultades que nos esperan porque bastante tiempo tendrá el pueblo de darse cuenta y no sirve de nada asustarlo de antemano. Porque esta guerra será muy dura, ya que no tengo suficientes tropas entrenadas ni carros de guerra. Pero no dudo de la victoria final  porque tengo fe en mi destino."

Sinuhé, el egipcio. Libro 13º (fragmento)

Mika WALTARI

SHERLOCK HOLMES


Escuchar al mismísimo Sir Arthur CONAN DOYLE hablar de su personaje... ver la mirada traviesa del padre del detective más famoso del mundo... ¿Les apetece? Eso supongo.
Les dejo, pues, el enlace. Hallarán el vídeo haciendo clic aquí.


Fuente: 
ABC, 14 de junio 2013


sábado, 8 de junio de 2013

LITERATURA. España, bajando.

PRODUCCIÓN EDITORIAL.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en los últimos años se está produciendo un importante ajuste de mercado que se refleja en un descenso progresivo de la tirada media.
En 2011 la tirada media descendió un 22,4%, pasando de 1.734 ejemplares por título en 2010 a 1.345 en 2011.
Sólo el 1,9% de los títulos —el 3,7% en 2010— alcanzó tiradas superiores a los 5.000 ejemplares.

Los mayores descensos en la tirada media se observan en literatura —un 34,1% por debajo de la del año anterior— y en artes plásticas, gráficas y fotografía —un 28,2% menos. La única materia en la que no desciende es en ciencias puras, que muestra un incremento del 7%.

viernes, 7 de junio de 2013

PALABRA DE ESCRITOR


"La tarea del escritor consiste en mostrar cómo el contexto social influye en la psicología personal"

Tom WOLFE 

viernes, 31 de mayo de 2013

HILVANES DE VOZ



"Que se me rompe el cántaro
entre las secas aguas.
Y se me desmoronan los castillos
de ramas primerizas.

Con este cascarón tan fragmentado
pretenden ubicarme
en el mar de los tópicos,
en una sin-liturgia de disfraces.

*

Cuando pueda comprar
diez alas de cigüeña
cruzaré los espacios distendida.
Me lanzaré al abismo sin oxígeno.

No tengo vocación de espectadora."




Autora: Pilar TELLO BERDÚN
Extraído de su libro de poemas 
"HILVANES DE VOZ".


Ediciones Torremozas, Nov. 2012 

ISBN 978-84-7839-516-3




viernes, 24 de mayo de 2013

TITULAR UNA NOVELA

Titular una novela es algo que da serios dolores de cabeza a muchos autores. Esto no es nuevo. Cuentan de Ernest Hemingway que era torpe en extremo para crear un buen título pese a que llegaba a escribir hasta cien opciones distintas para después descartarlas todas con el consiguiente desespero de sus editores.

Antaño era relativamente sencillo o lo era el criterio para dar título a una obra. Bastan un par de ejemplos para traernos a la memoria otros muchos: “Ana Karenina” (L.Tolstoi), “Las cuatro plumas” (A.E.W. Mason). Algunos resumen de forma clara y concreta la historia que el libro contiene, como “Cinco semanas en globo” (J. Verne). Tamaña sencillez sufrió el primer revulsivo con la oleada de títulos hispanoamericanos. Bautizar una obra se ha convertido en una labor difícil.

Se ha preguntado a diferentes escritores al respecto ¿Cómo eligen el título? ¿De dónde extraen la idea?

Luis Goytisolo (y varios otros coinciden con él) opina que el título siempre debe salir del interior de la novela para entenderla sin saber aún de qué va. En la misma línea Rosa Montero, quien dice que el título tiene que ser verdadero, que ha de nacer dentro de la novela. Otros autores aconsejan titular una obra con una metáfora. Cuándo preguntaron a Eduardo Mendoza, éste dijo que las esquelas de los periódicos daban muchas ideas. Agustín Fernández Mallo por su parte afirma que el mejor título de un libro es el que menos tiene que ver con su contenido. Véase pues que hay orientaciones para todos los gustos.

Si tendrá valor un buen título que Alejandro Gándara se jugó “El desorden de tu nombre” en una partida de cartas que le ganó Juan José Millás, como sabemos.

El combate que hoy se libra en el mercado, en todos los órdenes, azuza la imaginación; imprescindible para hacerse con un hueco aunque sea tan minúsculo como efímero. El título tiene que ser llamativo. Se buscan afanosamente títulos que llamen la atención, que atrapen, que tengan garra. Y cada uno procura distinguirse del vecino pese a la estrecha convivencia; como la de “Seda” (A. Baricco) con “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” (S. Larsson).

En ocasiones se pasa del ingenio del absurdo a lo escatológico, a lo vulgar e incluso a lo grosero. Se dice que Charles Bukowski manifestó estar más que complacido con sus ediciones españolas porque son las que ofrecen los títulos más salvajes y rompedores.
No es que en España tengamos mal gusto, no, es que necesitamos mover el negocio como sea y si algo se sale de madre también ayuda.

En un mercado copado de títulos, cuando ensayadas varias opciones no damos con el resultado apetecido ¿qué podemos hacer? ¿cómo dar con un título original?

Dicen de Honoré de Balzac que un joven escritor le preguntó cómo podía titular una novela que había escrito. El muchacho no daba datos suficientes. El maestro francés le respondió: "¿Sale algún tambor? —No. ¿Sale alguna trompeta? —No. Pues está clarísimo: ‘Sin tambores ni trompetas’ “

Me parece un criterio harto contemporáneo el de Balzac. Los grandes, llamados viejas glorias de la literatura (el énfasis se pone en el adjetivo)  tienen recursos que ofrecernos todavía hoy.


miércoles, 15 de mayo de 2013

NOVELA LÍRICA

Quienes se enamoraron de "La lluvia amarilla", quienes gusten de leer al poeta en cada página, no deberían perderse "LAS LAGRIMAS DE SAN LORENZO", de Julio Llamazares.


“Lo recuerdo ahora, al cabo del tiempo, pero lo ignoraba entonces, aquella noche en la era, mientras mi padre, tumbado boca arriba junto a mí, me iba diciendo los nombres de las estrellas a la espera de que alguna perdiera su inmovilidad. Lo hacían de pronto, sin previo aviso, y convertían su breve vuelo en una ilusión lumínica; tanta era su velocidad y tan fuerte la impresión que me producía su descubrimiento.
Y es que las lágrimas de San Lorenzo, como llamaban en aquellos pueblos a las estrellas fugaces del mes de agosto por concentrarse principalmente en torno a ese día, acarreaban cada una de ellas la posibilidad de pedir un deseo, que era lo que realmente entusiasmaba más a los niños. Tanto que a veces nos poníamos nerviosos cuando la profusión de estrellas hacía imposible pensar uno para cada una.
Pero aquel día, cuando mi padre me acompañó a ver la lluvia de estrellas, aquel lejano verano en el que también él tuvo vacaciones, yo no podía pensar ninguno porque el principal de todos, que era que él estuviera allí, ya se me había cumplido. Así que me dediqué a ver volar las estrellas sin pedirles ningún deseo y a dejarme embriagar por aquel olor que llegaba mezclado con el del monte y que, a partir de esa noche, iría ya siempre unido a la contemplación de las lágrimas de San Lorenzo. Por eso cuando, veranos después, siendo ya un adolescente, trabajé recogiendo el lúpulo en varias fincas de la comarca (las que, por sus dimensiones, daban trabajo a todo el que lo quisiera), recordé, mientras lo hacía, con emoción y melancolía, la noche en la que mi padre me acompañó a ver las lágrimas de San Lorenzo del mismo modo en que ahora recuerdo aquel olor pegajoso que desprendían las motas del lúpulo cuando las arrancábamos de la planta y que se quedaba pegado a la piel durante bastantes días. Tanto que todavía hoy puedo olerlo, a pesar del tiempo pasado.” 


“LAS LAGRIMAS DE SAN LORENZO”. Julio Llamazares.
(Fragmento)
 Edita: ALFAGUARA (2013)

PS:
Se agradece la cuidada y la amplia reseña publicada en EL CULTURAL.es (03 de mayo 2013) por Angel Basanta y la auto crítica de éste, que le honra y en grado sumo.

sábado, 4 de mayo de 2013

PALABRA DE ESCRITOR


Los senos de la mujer son la única persistencia del hombre; los coge al nacer y ya no los suelta hasta morir de viejo.

sábado, 27 de abril de 2013

NOVELA NEGRA


NOVELA NEGRA. NOTICIA.

A buen seguro todos recordarán “Vértigo (de entre los muertos)”, la célebre película de Alfred Hitchcock de 1958, considerada por muchos la mejor de las que dirigió el cineasta inglés. Hasta de mejor película de la historia ha sido calificada.


Quizá sean menos quienes sepan que la cinta fue la adaptación de la novela “Sueurs froides: d’entre les morts” de firma francesa:
BOILEAU-NARCEJAC, publicada en 1954.

Pierre Boileau & Pierre Ayrand (éste usando el seudónimo de Thomas Narcejac) escribieron a cuatro manos y publicaron, entre 1952 y 1992, no menos de una veintena de obras de género criminal, entre ellas ésta que reseñamos aquí.

RBA Libros acaba de poner en el mercado “Sudores fríos”. Es una reedición. No he podido hallar trazas de la primera que se editó en nuestro país con el título, según parece, “De entre los muertos”.

Hay una pequeña (pero no carente de importancia) diferencia entre la novela y la película. Creo que merece la pena que me la reserve e invite a los lectores a buscarla por sí mismos, aparte del placer que hallarán en leer el libro. No sólo éste, sino algunos más del talentoso tándem Boileau-Narcejac.


SUDORES FRÍOS. Boileau-Narcejac
ISBN 9788490064658
176 pags., 17 €
Edita: RBA LIBROS

domingo, 21 de abril de 2013

DÍA DEL LIBRO


23 DE ABRIL
DÍA DEL LIBRO

Yo compro, tú compras, él compra,
nosotros compramos,
vosotros compráis,
ellos compran....
LIBROS

viernes, 12 de abril de 2013

PALABRA DE ESCRITOR

El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.

León TOLSTOI 

sábado, 6 de abril de 2013

PEDAZOS DE TEXTO


“No fue una cena alegre. En el centro de la mesa, la cestita en que se encontraban, además de los “bocados” rituales, el tarro de hàroset, las macollas de hierba amarga, el pan ácimo y el huevo duro reservado para mí, el primogénito, destacaba inútilmente bajo el pañuelo de seda blanco y azul que la abuela Ester había bordado con su propias manos cuarenta años antes. Pese a que la habían puesto con todo cuidado o, mejor dicho, precisamente por eso, la mesa había adquirido un aspecto bastante parecido al que presentaban las noches de Kippur, cuando la preparaban sólo para Ellos, los muertos familiares, cuyos huesos yacían en el cementerio situado al final de Via Montebello y que, sin embargo, estaban bien presentes allí, en espíritu y efigie. Allí, en sus puestos, aquella noche estábamos sentados nosotros, los vivos. Pero en menor número que en otro tiempo y no ya alegres, risueños, vocingleros, sino tristes y pensativos como muertos. Yo miraba a mi padre y a mi madre, ambos muy aviejados en pocos meses. Miraba a Fanny, que ya tenía quince años pero que, como si un arcano temor hubiera detenido su desarrollo, no aparentaba más de doce. Miraba a mi alrededor, uno a uno, a tíos y primos, gran parte de los cuales serían engullidos al cabo de unos años por los hornos crematorios alemanes y, desde luego, no se imaginaban que acabarían así, ni yo tampoco lo imaginaba, y, aún así, ya entonces, aquella noche, aunque los veía tan insignificantes en sus pobres rostros tocados con sombreritos burgueses o enmarcados por las burguesas permanentes, aunque sabía hasta qué punto eran obtusos, hasta qué punto incapaces de valorar el alcance real del hoy y leer en el mañana, ya entonces me parecían envueltos en la misma aura de misteriosa fatalidad estatutaria que los rodea, ahora en la memoria. Miraba a la vieja Cohèn, la distinguida solterona sexagenaria que había salido del asilo de Via Vittoria para ir a servir en una casa de correligionarios acomodados, pero no deseaba otra cosa que volver a él, al asilo, y, antes que los tiempos empeoraran aún más, en él morir. Me miraba, por último, a mí mismo, reflejado en el agua opaca del espejo de enfrente, también yo ya un poco canoso, preso también yo en el mismo engranaje, pero reacio, aún no resignado. Yo no estaba muerto —me decía—, ¡yo estaba bien vivo! Pero entonces, si aún vivía, ¿por qué me quedaba allí con los demás? ¿Con qué fin? ¿Por qué no escapaba en seguida de aquella desesperada y grotesca reunión de espectros o, al menos, no me tapaba los oídos para no oír hablar más de “discriminaciones”, “méritos patrióticos”, “certificados de antigüedad”, “cuartos de sangre”, no oír más la mezquina lamentación, el monótono, gris e inútil treno que con voz queda entonaban parientes y consanguíneos a mi alrededor? La cena iba a prolongarse así, entre discursos mascullados, a saber por cuántas horas y con las evocaciones de mi padre a cada rato, entre amargado y complacido, de las diversas “afrentas” que había debido soportar a lo largo de los últimos meses, empezando por el día en que en la Federación el secretario federal, cónsul Bolognesi, le había anunciado con ojos culpables, apenados, que se veía obligado a “borrarlo” de la lista de miembros del partido y acabando con aquel otro en que el presidente de la Cámara de Comercio lo había citado para comunicarle, con ojos no menos afligidos, que debía considerarlo “dimisionario”. ¡La de cosas que podría contar! ¡Hasta medianoche, hasta la una, hasta las dos! ¿Y después? Después vendría la última escena, la de las despedidas. Ya la veía yo. Habíamos bajado todos en grupo por las escaleras obscuras, como un rebaño oprimido. Al llegar al vestíbulo alguien (tal vez yo) se había adelantado a entreabrir la puerta y ahora, por última vez, antes de separarnos, se renovaban por parte de todos, incluido yo, las buenas noches, los parabienes, los apretones de manos, los abrazos, los besos en las mejillas, pero de improviso, por la puerta que ha quedado entornada, ahí, contra la negrura de la noche, irrumpe dentro del vestíbulo una ráfaga de viento. Es viento huracanado y viene de la noche. Acomete el vestíbulo, lo atraviesa, sobrepasa silbando las cancelas que separan el vestíbulo del jardín y, al tiempo que dispersa a la fuerza a quienes aún querían quedarse, acalla de golpe, con su salvaje aullido, a quienes aún se entretenían hablando. Voces tenues, gritos débiles, al instante dominados. Expulsados, todos: como hojas ligeras, como pedazos de papel, como cabellos de una melena encanecida por los años y el terror…”

"EL JARDIN DE LOS FINZI-CONTINI"
Giorgo BASSANI