Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de febrero de 2017

DOSTOYEVSKI relatista


Alguien dijo:

"Leer a Dostoyevski con quince años es como asomarse a un precipicio y no saber la altura a la que se está".



Muy acertado el símil porque, rememorando mi primer encuentro con el gran autor ruso (encuentro que tuvo lugar a través de "Crimen y castigo"), se hace de nuevo presente aquella impresión, aquella sensación de vértigo que me invadió al acometer la lectura de la novela en mi juventud temprana. Demasiado temprana, seguramente.
Algo parecido al primer amor, aquel que jamás se olvida. Y en mi caso, amor para toda la vida. Díganme, sino ¿por qué se me ocurre hablar de Dostoyevski en una fecha como la de hoy?

Bien, me consta que muchos visitantes de este blog han leído alguna que otra novela de Fiódor DOSTOYEVSKI, pero, ¿y los relatos? De éstos se habla algo menos, aunque mi ruso preferido está reconocido también, universalmente, como un gran relatista.

Propongo que lean éste: "El sueño de un hombre ridículo", escrito en 1877. Son sólo trece páginas.

Dejo también aquí el enlace relativo a la biografía del escritor con mención cronológica de su obra.





jueves, 19 de diciembre de 2013

RELATO VERSUS NOVELA

A los consumidores y usuarios:

La diferencia entre relato y novela es la que media entre un canapé y una zarzuela...
entre el exquisito placer del instante que se goza de pie, copa en mano, 
y el de degustar sentado a la mesa, bocado a bocado, sabores y texturas diferentes aunados con el aroma de los elementos conjuntados, guisados a fuego lento.


La elección de consumir uno u otro depende — o debiera— de la necesidad del momento.

En cualquier caso, téngase en cuenta que el hombre necesita, imperiosamente, nutrirse.


Rosa María TORRENT PUIG

jueves, 3 de septiembre de 2009

NOTICIA: Cuentos del Japón viejo

Con Cuentos del Japón viejo saltamos a otra esfera; esta joya editada por Langre reproduce una edición japonesa de principios del siglo XX, traducida por el español Gonzalo Jiménez de la Espada. El editor Takejiro Hasegawa tuvo la feliz idea de verter a otros idiomas los cuentos tradicionales, a fin de facilitar el acceso de los estudiantes nipones a las lenguas extranjeras, en aquellos primeros años de apertura a Occidente tras la restauración Meiji. A pesar de lo soso de la cubierta, el tomo -que tiene una excelente relación calidad precio- esconde una maravillosa edición casi facsímil, ilustrada por Kobayashi Eitaku y Suzuki Kason, los últimos maestros del ukyo-e, el grabado tradicional del Japón. El libro, en sí, es una obra de arte, y un gran acierto su reproducción casi facsimilar. Además, los editores complementan esta maravilla con un epílogo en el que se nos cuenta la aventura de Jiménez de la Espada, en una época en la que el Japón era todavía el confín del universo, y del propio editor de los cuentos, a quien debemos, en última instancia, el que en 2009 y en España podamos disfrutar de este espléndido goce editorial.
Texto completo de la reseña en: El Confidencial, 03 sept 2009