viernes, 23 de septiembre de 2016

PRIMICIA


Próxima aparición de mi nueva novela:

"ASDRÚBAL Y LA MALDICIÓN"

Si se hace clic sobre el título, puede verse la portada al igual que los datos del libro.
Disponible en librerías a partir del 10 de octubre.

La presentación de la novela tendrá lugar el 20 de octubre, en Barcelona. En breve indicaré hora y lugar.


domingo, 11 de septiembre de 2016

11-S


3.000 muertos,
más de 6.000 heridos.
No olvidamos.



jueves, 1 de septiembre de 2016

MADAME BOVARY



Información completa: hacer clic aquí.

AVANCE

Sábado 8 de octubre 2016

18:30 h.
Galería VALID FOTO
Buenaventura Muñoz, 6, BCN
Conferencia: Rosa María Torrent, escritora.
Visita guiada a la exposición por la autora, Gloria Giménez, fotógrafa.

20:30 h.
SALA MUNTANER
Muntaner, 4, BCN
Representación teatral:
Autor y Director: Ángel Alonso.
Actriz: Belén Fabra.

MADAME BOVARY, de Gustave Flaubert. ¿Quién fue Madame Bovary?  Uno de los personajes más fascinantes y complejos de la literatura universal. A partir de la novela, penetraremos en el particular universo de Emma Bovary:
§  El retrato encontrado. La imagen ‘auténtica’ de Madame Bovary hallada en una buhardilla de París. Visita a la exposición fotográfica de Gloria Giménez, Psicóloga y Fotógrafa. La visita será guiada personalmente por la propia autora, varias veces galardonada. Todo un privilegio. A continuación, iremos a la Sala Muntaner para
§  La obra teatral.  Asistencia a la representación de una maravillosa “Madame Bovary”, escrita y dirigida por Ángel Alonso, dramaturgo y director de referencia en las últimas décadas por sus múltiples y celebradas obras teatrales. Fundador y director de Villarroel Teatre. Charla-coloquio posterior con el autor y director, Ángel Alonso, y con la actriz, Belén Fabra. Una deferencia especial hacia nuestro grupo.

La entrada a la Sala de Exposiciones es libre (gratuita); la localidad para la representación teatral  es de precio reducido (grupo)

INSCRIPCIÓN: abierta
Plazo máximo de inscripción: 25 de septiembre

CONTACTO:        



lunes, 22 de agosto de 2016

LOS SANTOS INOCENTES


No todo ha sido descanso vacacional, también he trabajado un poco. Entre otras cosas, visioné de nuevo una buena película española y releí una buena novela española.

Miguel DELIBES (1920 – 2010): uno de los mejores escritores españoles del S. XX.



Como sabemos, en 1947 Miguel DELIBES recibió el Premio Nadal por La sombra del ciprés es alargada”, pero el objeto de este post es otra obra suya:
“Los santos inocentes”, publicada en 1981, que tuvo asimismo notable acogida y alcanzó aún mayor difusión entre el gran público a raíz de la magnífica versión cinematográfica que, en 1984 nos ofreció un Mario CAMUS en estado de gracia, al igual que los actores intervinientes. La película obtuvo la Mención Especial del Jurado en el Festival Internacional de cine de Cannes del mismo año. 



El tema principal de la obra es la injusticia social. Pone de manifiesto las desigualdades y la diferencia de clases en la España rural de los años sesenta.




Caza y Naturaleza, considerados por algunos estudiosos de la obra sub-temas de la misma, son relevantes para el autor. Al margen de lo que el texto escrito desprende a lo largo de sus líneas, obsérvese además la dedicatoria. Delibes escribió: “A la memoria de mi amigo: Félix R. de la Fuente”. El insigne naturalista español había fallecido, en un trágico accidente, el año anterior. Ambos, Delibes y Rodríguez de la Fuente, compartían más que el amor, la pasión, por la Naturaleza.


 Al hilo de lo anterior, y porque con la narrativa ocurre, a menudo, que aparecen en el horizonte grupos interesados en sacar rédito de una obra literaria y del nombre de su autor, el propio Miguel DELIBES, por lo que respecta a la interpretación de “Los santos inocentes”, dijo, en 1985, lo siguiente:
“La situación de sumisión e injusticia que el libro plantea, propia de los años sesenta, y la  subsiguiente” rebelión del inocente han inducido a algunos a atribuir a la novela una motivación  política, cosa que no es cierta. No hay política en este libro. Sucede, simplemente, que este  problema de vasallaje y entrega resignada de los humildes subleva tanto –por no decir más- a una  conciencia cristiana como a un militante marxista. Afortunadamente, creo, estas reminiscencias  feudales van poco a poco quedando atrás en nuestra historia.”

Ahora, muy breve: aspectos técnicos. En los sesenta, se experimentan nuevas técnicas narrativas, como el monólogo interior, y aparecen nuevas formas de puntuación. Los escritores realistas se centran, adicionalmente, en el lenguaje. Ensayan cambios.
 “Los santos inocentes” es una novela corta que el autor nos presenta en seis largos párrafos, a modo de capítulos. Seis “libros”, según denomina Delibes. Hay que destacar el léxico, un léxico rural, el propio de los personajes, que en algunos momentos puede hacer algo difícil leer el texto ya que, por añadidura, se trata de un discurso continuo sin las pausas de los puntos ortográficos, excepto  las existentes al final de cada uno de los capítulos. El autor, por razones de  tipo estilístico, evita el punto en toda la obra, poniendo solo cinco puntos en toda la novela. Quizá cueste leer las dos primeras páginas. Después, fluye. Por tal razón, a quienes no la hayan leído, les animo a hacerlo. Merece la pena.
Dice Ramón GARCIA DOMINGUEZ: 


«Delibes es pura observación —escribe—, mirada atenta y fascinada, oído alerta, predisposición total para lo genuino y, por ende, para el asombro. De ahí su precisión para el timbre exacto de un personaje, para la palabra justa, para el matiz que pone las cosas en su sitio, para el indicio o síntoma de si lloverá o no lloverá» («De mis encuentros con Delibes», en Miguel Delibes. Premio Letras Españolas 1991, Madrid, Ministerio de Cultura, Dirección General del Libro y Bibliotecas, Centro de las Letras Españolas, 1993, p. 12).


Para saber más, entre otras fuentes, ir a:
http://cvc.cervantes.es/literatura/escritores/delibes/obra/obra_08.htm

Experimental, en cierto modo también, lo fue una obra anterior de Miguel DELIBES: "Cinco horas con Mario" (1966). El soliloquio de una mujer que vela a su marido muerto. ¿Recuerdan? ¡Cómo no!
Tuve la fortuna de disfrutar, hace muchos años, de la versión teatral de “Cinco horas con Mario” en Barcelona, a poco de tener lugar su estreno, interpretada por una actriz excepcional: Lola HERRERA. Inenarrable.

A propósito, para los seguidores y los eventuales visitantes de este blog:
ESTÉN ATENTOS A LOS PRÓXIMOS POSTS. Les daré noticia e información cumplida del evento que tendrá lugar, en breve, en Barcelona, y que los amantes de la literatura y de las demás artes no se pueden perder. Dramaturgia. La crème de la crème. A partir del primero de septiembre.


miércoles, 13 de julio de 2016

PALABRA DE ESCRITOR


Uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere.



Mario BENEDETTI


miércoles, 29 de junio de 2016

7 DE JULIO

A propósito de “El diablo en Santorini” (Ediciones Carena, Barcelona): 




Un juego y un premio;
una charla sobre la francesa “Ruta Cézanne y los pintores postimpresionistas”;
un sorteo de libros;
una tertulia y un café.


DIA, HORA, LUGAR:
Jueves 7 de julio
18:30 horas
Centre Cívic Pati Llimona
c/ Regomir, 3, planta 1ª
Barcelona 



















Conduce: Rosa María Torrent Puig
Ponente invitada: Nerea Martos Caballero, Lic. en Historia del Arte

Organiza:  

domingo, 12 de junio de 2016

PEDAZOS DE TEXTO


“Practicábase la autopsia en gran escala. Alrededor de un enfermo, de un caso interesante, los ‘patronos’ discutían. Heubel era de opinión que se trataba de un tumor benigno, Geoffrey aseguraba que era un cáncer y Géraudin se pronunciaba por un absceso. Doutrevak y Donat formulaban nuevos y divergentes criterios. En presencia del moribundo se cambiaban los más bárbaros epítetos, totalmente incomprensibles para el paciente. Una frase misteriosa ponía término al debate:
—Está bien. Ya volveremos a discutir en casa de Morgagni.
Ir a casa de Morgagni —el primer medico que a pesar de las antiguas reglas de la Iglesia se atrevió a disecar un cadáver humano era practicar la autopsia. Decíase también
—Haremos una ‘necro’.
A fuerza de discutir sobre su caso, había también enfermos cuya muerte era esperadad con una especie de impaciencia. Especialmente un absceso del cerebro ponía al rojo vivo, desde hacía un mes, la pasión general.
En principio, la ley impone un plazo de veinticuatro horas antes de practicarse la autopsia. Lo que es muy enojoso porque las vísceras se corrompen. Surge de ahí un conflicto asaz dramático entre la compasión inmediata por los restos de un desgraciado y esa otra piedad más elevada que quiere conocer, saber, instruirse, para aliviar en el futuro innumerables miserias. En general se encontraba una fórmula de arreglo. Introducíase inmediatamente en el vientre del muerto, para mantenerlo en estado de conservación, un litro de formol. O bien, si se trataba únicamente de examinar un órgano que era menester conservarlo en un estado de frescor, por ejemplo, un riñón, se practicaba una amplia incisión para desasirlo, se introducía la mano en el vientre y se sacaba del fondo del mismo. Un riñón se extrae con facilidad.
Y si el caso era verdaderamente interesante y merecedor de un examen general, se practicaba también la autopsia. Se bajaba al depósito. En la cámara, todos los muertos, desnudos, estaban alineados, dispuestos por pisos, cada uno en su caja encristalada. Se tiraba de uno de los cajones y aparecía un hombre. Y se operaba sobre su cuerpo, procurando respetar la cabeza en atención a la familia. La administración, al dar cuenta del fallecimiento a los parientes del muerto, les preguntaba siempre la hora en que llegarían. Contábase, por tanto, con el tiempo suficiente. Algunas veces, sin embargo, los parientes se presentaban demasiado pronto. Entonces le tocaba a sor Angélica ingeniarse para hacerles esperar en la antesala con un pretexto cualquiera. Y de cuando en cuando llamaba furtivamente a la puerta y decía en voz baja:
—Dense prisa.
En efecto, los estudiantes se apresuraban como si fueran ladrones, se remendaba el cadáver mediante burdos zurcidos, curas, bandas de esparadrapo y sumarias adherencias. Y mientras sor Angélica amortajaba el cadáver, arreglaba la capilla y encendía los cirios, los estudiantes se marchaban por una puerta excusada… La familia no sospechaba nada. La estancia era oscura, y todo el piadoso material acumulado por las religiosas le distraía a uno de todo lo demás. Y ese muerto, con las manos juntas, ese cadáver, ese boj mojado en agua bendita que le prodigaban a uno como una aspersión respetuosa y distante, infundía una profunda sumisión. A lo sumo se atrevía uno a estampar un beso fugaz en la gélida mejilla… Y detrás aguardaba, discreto sin duda pero embarazoso, el hombre de las Pompas Fúnebres… No había que impacientarle. Cuando uno es pobre y tímido, se preocupa del trabajo de los demás y sabe el valor del tiempo. Las despedidas eran breves. Y uno se iba e inmediatamente el hombre se acercaba al cadáver, y con un ademán, excesivamente ampuloso, sacaba un metro del bolsillo y tomaba las medidas…”


"CUERPOS Y ALMAS" (1936)



Maxence VAN DER MEERSCH (1907 - 1951)