sábado, 14 de marzo de 2015

El diablo en Santorini. Y en el Vallés Oriental.


Fecha: Jueves, 26 marzo 2015; Hora: 19:00h


PRESENTACIÓN DE LA NOVELA:
El Diablo en Santorini de Rosa María Torrent Puig.
A cargo de Jesús Martínez (periodista) y Felipe L. Aranguren (sociólogo y escritor)
Lugar:
Sala de actos de la biblioteca.


BIBLIOTECA DE LLINARS DEL VALLÉS 
(Vallés Oriental)
Avinguda Pau Casals, 26
08450 Llinars del Vallès
Tel.: 938 413 448 


sábado, 28 de febrero de 2015

NOVELA DE INTRIGA


Con ocasión del veinte aniversario del fallecimiento de Patricia HIGHSMITH, la editorial Círculo de tiza nos ofrece "SUSPENSE". "Suspense" o cómo se escribe una novela de misterio.

"No es un manual, sino su particular visión de cómo se debe escribir una novela de misterio; o mejor dicho, cómo ella escribía novelas de misterio" (Antonio Fontana, ABC, 12.02.2015)

Hago mía la siguiente afirmación "La novela negra vive una época dorada y, para un devoto del género, renegar de Patricia HIGHSMITH es como ser católico y perjurar de Dios" (Daniel Vázquez Sallés, El Mundo, 27.02.2015)

Recuérdese que el hecho de que la señora HIGHSMITH tuviera como referentes en eso de la escritura a DOSTOIEVSKI y a POE, tenía que aportar ab initio un plus de garantía. Forzosamente.

Como cabía esperar, la Editorial Anagrama ha procedido a la re-edición de toda la obra de la gran autora americana.




martes, 24 de febrero de 2015

EL DIABLO EN SANTORINI. Novela. Premio a los lectores.


El número agraciado en el sorteo del pack de 5 libros ha sido el 87 por lo que el lote ha correspondido a Carmen Chica a quien deseamos (más) felices lecturas.

Mi sincero agradecimiento a todos los participantes y ¡hasta pronto!

Les invito a seguir este blog; puede traer de tanto en tanto alguna que otra sorpresa.





miércoles, 4 de febrero de 2015

EL DIABLO EN SANTORINI. OPINIONES.


Dels deu primers lectors (els qui han rebut un e-mail avui 4 de febrer), més de dos i més de tres s'han exclamat del munt de preguntes, de giragonces i de dificultats que han tingut per enregistrar la seva opinió a la web de Casa del Libro / Casa del Llibre. I tot i així no s'en surten.

Ja els faré palés tots aquestos incidents, a Casa del Llibre.

L'enregistrament d'opinions a la web Casa del Llibre:
S'ha comprobat, ara funciona.
Tarda en sortir, aixó sí. Unes 24-48 hores.


Més opcions:
podeu deixar aquí, al blog, el/s vostre/s comentari/s o
enviar-los per e-mail.
Es prega signar amb un nom i un cognom.

No oblideu d'enviar el número triat pel sorteig, a: 
eldiabloensantorini.novela@gmail.com

Mireu-ho en el e-mail que heu rebut.

Gracies a tots/totes.

Rosa Maria TORRENT

Primeras opiniones recibidas
(a 9 de febrero 2015):


He aquí lo que pienso después de la lectura de la novela “El diablo en Santorini”, de Rosa María Torrent Puig. En primer lugar empezaré con una pequeña y ligera crítica que en nada desmerece la novela, dado que se trata de una opinión meramente personal, pero que deseo compartir, con el resto de lectores por si se formase un club de admiradores o alguna cosa similar. Lo que me hubiera gustado más es que Nicole no se quedase sin castigo, ya que, al fin y al cabo es cómplice del homicidio de Clara, pero... también es cierto q ya tiene bastante con la parálisis cerebral q padece. Repito que, aún así, hubiera preferido que pagara por el asesinato de la susodicha, ya que la francesita es harto inteligente y maquiavélica a más no poder. Casi me atrevo a afirmar que es el personaje más manipulador de los seis de que se compone la novela, que, dejando esto al margen, es un texto genial que te engancha y te hace pasar muy buenos ratos. Ha habido momentos en los que me he reído mucho mientras la leía y otros en los que no podía dejar de hacerlo. A mi madre, gran lectora, también le ha gustado mucho y me ha dicho que está muy bien escrita y le ha hecho gracia que la mayoría de lo que acontece en las páginas sea en Gerona, París, Montpellier y otras localidades del sur de Francia, ya que ella si que ha estado en casi todos esos lugares y eso le ha permitido disfrutar más, si cabe, de la lectura puesto que le ha evocado recuerdos de otra época ya pasada. En Santorini no ha estado aunque con la minucia con que está descrita, pues es como si hubiera ido; al igual que yo que tampoco he estado allí y mientras leía, la Isla se me representaba mentalmente sin dificultad alguna, puesto que Rosa María es una narradora excepcional. En cuanto a los personajes, ¿Qué decir de ellos? Pues que desde el primer momento, yo al menos, me he identificado con ellos, sobre todo con Clara y sufría cuando ella lo hacía y pensaba: ¿Pero es que no se da cuenta de que Marcel le está tomando el pelo? ¿Cómo tolera que la trate así? Aunque esté enamorada. Pero claro, después me decía a mi misma: No, no puede hacer nada pues se encuentra bajo las redes del amor. Acuérdate las vejaciones que soportaste tú, años ha, cuando estabas enamorada hasta el infinito de Juan… Nada puede hacerse cuando una se encuentra en situaciones límite, excepto debatirse contra una misma y eso ya lo hace continuamente la guapa y esbelta de largas piernas de la narración de Rosa María. Todos y cada unos de los seis personajes de que se compone el texto está magníficamente elaborado. La sensibilidad de la autora penetra los límites de la psicología y nos adentra en la personalidad de cada uno de ellos tan magistralmente que ahondamos en su interior sin apenas apercibirnos de ello. Todo un ejemplo del buen escritor, tan escasos hoy día. Total: un diez de nota Srta. Torrent. Su obra literaria es digna de presentarse al Planeta y muy capaz de alzarse con el premio por unanimidad total del fallo en el jurado. ¡Si! Lo digo porque ejemplares que no llegan a la altura del "Diablo en Santorini" han ganado tan prestigioso premio.
María Amanda García

Intriga desde un principio, difícil resulta dejar el libro sobre la mesita y apagar la luz, seis personajes que acaban pareciendo de tu entorno más próximo. Delicadamente descriptiva sin rozar el exceso, y algo bastante insólito en novelas de este género, no tan solo no descubrimos hasta el final el desenlace sino la identidad de la víctima. Genial.
Joan Torrent

Me ha gustado mucho esta segunda obra de Rosa Mª Torrent "El diablo en Santorini" por los siguientes motivos:
Los personajes los he encontrado creíbles, quedan bien expuestos y retratados.
Con mucho acierto está desarrollada la trama, con un sorprendente desenlace, ya que durante toda la narración se hace creer al lector en una víctima que al final es la oponente y resuelto su homicidio de una forma elegante que, en principio no deja lugar a sospecha alguna, pero al final sale la verdad de una manera original e impensada, por lo que el crimen casi siempre se paga.
He encontrado algunas frases en que la autora se excede en algunos detalles descriptivos que quizás no sean tan necesarios en su minuciosidad. Quizás, también, hay alguna falta de puntuación en cuanto al uso de las comas. Pequeñas minucias que no restan interés a la novela.
Por lo demás, todo muy bien y a la espera de la tercera novela.
Esta es la opinión de un lector.
Juli Mesones Roldán

La trama me ha parecido muy bien urdida. Desde las primeras páginas la autora ofrece chispazos para resolver el enigma que irá desarrollando. Hay originalidad en el planteamiento de ese enigma. Los personajes están muy bien caracterizados y la autora sabe crear en el lector un partidismo que hace que haya que involucrarse en la trama. Se tratan temas muy profundos y actuales desde un ángulo psicológico. Consigue transmitir sentimientos muy potentes, por ejemplo de desazón ante situaciones en las que el propio lector quisiera intervenir, y esto es algo meritorio cuando lo hace, además, en muy pocas líneas. Recomendable, sin ninguna duda, por lo que se relata y por lo bien que se hace.
Carmen Chica








jueves, 29 de enero de 2015

OPINION.es




Para mí, en todo asunto o cuestión, lo importante son las personas. Quizá por esto, porque la persona es lo primero, nunca le he dado ninguna importancia a las clases (sociales), las categorías o estatus y, ni mucho menos, esas clases, categorías o estatus han modificado mi pensamiento ni mi comportamiento. Pienso que todas las personas son iguales y no las hay unas más iguales que las otras. Con todas me relaciono y todas me merecen igual consideración. Lo que piensen o hagan los demás al respecto, a mí no me sirve de referente. Digo esto porque a veces —mejor dicho, a menudo— puedo resultar difícil de comprender. Quizá tenían razón aquellos que dijeron con cierta sorna hace muchos años: “A Rosa hay que darle de comer aparte”.

Si caigo, como todos o casi, en la tentación de clasificar al prójimo será por asuntos como la educación (me refiero a los modales) y el respeto a los demás. No modifico ni trato ni discurso sea mi interlocutor rico o pobre, un aristócrata o un paria de la tierra, vamos. Entiéndase ello extensivo a cuantos tramos intermedios se nos antoje identificar. Cosa aparte es la coincidencia en gustos, caracteres u opiniones que sí pueden constituir elementos de peso —relativo—  respecto al sentido de pertenencia o revelar una mayor o menor afinidad. Si hay que poner etiquetas, las pongo aquí.

Que no soy original ni única en mi enfoque, seguro; que ese no es el patrón estándar, también. Quizá me confundo y a mi vez confundo, muy probable. Que en ejercicio de mi libre albedrío yo “pase” de patrones, es aceptable. Llegar al punto de olvidar que los patrones existen, es imperdonable. Procedo pues a entonar el mea culpa.

Todas estas disquisiciones se me ocurren al hilo de mi sorpresa respecto a la actitud, al comportamiento que han mostrado, de forma escalonada en tres años, tres personas concretas. Con las tres tengo trato desde hace tiempo. “Tres eran tres las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena”, alguien dijo.

Sí, se ha tratado de comportamientos de menosprecio; de hacer (me) de menos; de marcar distancias. Que esto no empece el aprovechamiento de cuanto útil a sus intereses haya podido yo aportarles tras su demanda, claro; para eso no molesta mi falta de “pedigrí”.
La tercera y última persona de las que estoy hablando, puso incluso tenaz empeño en no ser visto junto a una servidora en una reunión social “de nivel” a la que yo había sido invitada y esa persona acudió como “adosada”. Gracias a mi mediación, quiero decir.

Regresemos a las estereotipadas clases, a los tradicionales patrones ¿Saben a qué grupo pueden ser adscritas las tres personas de las que les estoy hablando? Las tres, sí ¡que coincidencia! Lo adivinaron: a la burguesía. Para ser exactos y según los cánones, al segmento que algunos llamaron la baja burguesía ¡Las tres! (y que Dios me perdone por ponerles tal marchamo).

Haré como mi abuela que en Paz descanse cuando, ya octogenaria, continuaba teniendo algún que otro tropiezo, o una decepción, en el trato con humanos:  “Ya lo sabré para otro día”.
O tal vez no. 

domingo, 25 de enero de 2015

PALABRA DE ESCRITOR


"Uno está tan expuesto a la crítica como a la gripe"



Friedrich DÜRRENMATT








"La mejor receta para la novela policiaca: el detective no debe saber nunca más que el lector"

Agatha CHRISTIE







viernes, 16 de enero de 2015

EDITORIAL GRANDE, EDITORIAL PEQUEÑA


Dentro de ese magma conformado por escritores patrios desasosegados, a veces casi desquiciados por tener durante largo tiempo manuscritos objetivamente buenos, de calidad, pendientes de publicar, es mayoritaria y fuertemente arraigada la opinión de que los grandes acumuladores de sellos editoriales, los grupos, es opción a olvidar. Y que lo es porque sólo acogen obras que se venderán solas por el nombre del autor previamente consagrado por los lectores o debidamente promocionado, o porque sólo se interesan por productos (no todo lo que viene en formato de libro es propiamente lo que entendemos por obra) que, gracias a las circunstancias concurrentes —casi todas extra-literarias— prometen ventas masivas, es decir, rápida e importante ganancia. Es preferible, por tanto, según se dice en el mundillo del pluma-no-figura, llamar a la puerta de editoriales pequeñas, de estas llamadas independientes y de las que aún quedan en nuestro país. Otra cosa es que el 95% (y bajando) de estas editoriales pequeñas e independientes ya avisan de que “no aceptamos manuscritos no solicitados”.

¿Preferibles las pequeñas a las grandes? ¿Eso, es así? ¿Exactamente así? ¿Siempre? Los dogmas, con mesura.

No caigamos, de manera involuntaria, en tópicos ni en distorsiones. De entrada me han venido al pensamiento dos cosas: de un lado, la vieja historia de la zorra y las uvas y de otro, la idea de que eso de la independencia mejor ponerlo a un lado por lo que tiene de relativo. Dejémonos de zarandajas. Lo que es mejor, lo preferible, la mayor probabilidad dependerá de muchos factores.

Entre los factores a considerar está la línea ideológica editorial. No me estoy refiriendo a la prensa, no, ni a un ensayo. Estoy hablando de obras de ficción. Cuento y novela.

Contrariamente a lo que sucede con cualquier gran grupo editor que, entre otras razones, por algo tiene varios sellos, la línea ideológica editorial cuando tratamos con editoriales pequeñas e independientes es un escollo y a menudo un escollo tanto más descomunal cuanto más pequeña y más independiente sea la editorial. Si algún aspecto o algún elemento del manuscrito destila (p.ej. un personaje) pensamientos que no se avienen demasiado bien con la línea ideológica del editor, no habrá trato. Normal. Y no habrá trato aunque sea el mejor manuscrito que haya pasado por sus manos en los últimos tiempos.

Así que, dogmas, los justos. Fe, mucha, eso sí; sobre todo en uno mismo.